El jardín nevado.

Imagen: - El pruno - autora: Luchy Polo


acuarela s/papel



A principios de marzo el jardín empezó a tener un aspecto nevado. De forma lenta e implacable todo el proyecto de césped, el pasillo de entrada y el bebedero de los pájaros, empezó a tener una fina capa nevada muy especial.


Miles y miles de diminutos pétalos blancorosados cubrían toda la superficie con esa delicada y cálida nieve. En marzo a veces nieva; sin embargo en esta ocasión, los miles de copos no eran de agua cristalizada: se dejaban caer lenta, muy lentamente, del pruno, dando un aspecto tan, tan romántico que nos hacía soltar la risotada correspondiente.


Uno de los primeros en anunciar la próxima primavera cuando aún es invierno, son los prunos (Prunus cerasifera Ehrth.). Estos árboles son muy utilizados en jardinería para embellecer los jardines y parques. Su floración es muy temprana.


Este también es uno de los elementos vivos que me han acompañado desde mi infancia. En los jardines de la casa de mis padres, tres ejemplares de pruno siempre estuvieron presentes combinados con un lilo y un pequeño seto que los delimitaban. Ellos formaban parte de la imagen de mi primavera madrileña. Luego más tarde, en el duro estío sus bailarinas hojas púrpuras, daban una sensación de frescor difícil de conseguir en pleno julio y agosto.


Después, como siempre, andando por el largo recorrido desde Moncloa por la avenida de la Complutense hasta la facultad (había un atajo por el clínico, aunque este no era muy recomendable por temas de seguridad), mi compañera de clase y yo competíamos para ver la primera flor de la temporada colgada de las ramas desnudas de uno de estos árboles.


El pruno, es el reflejo casi exacto de un boceto a lapicero que hice nada más entrar en esta vivienda. Lo plantamos hace años en compañía de mi ahijada Silvia y sus padres, divirtiéndose de lo lindo con sus juguetes de jardinería en los montones de tierra que originamos al hacer un considerable agujero en el suelo del jardín.


Hoy sirve como atalaya para el terremoto Ernesto, que desde la espesura de su follaje observa cómo se acercan los enemigos sin que supuestamente le vean. Aunque cuando el enemigo ya está a la altura del árbol diga, ¡Hola Ernesto! ¡Qué bien te veo encima del árbol! ¡Cuidado no te hagas daño!



6 comentarios:

Rosa dijo...

¡Muy bonito ese árbol!
Y la nieve... 23 años y todavía no he visto la nieve más allá del congelador de casa. Sí que tienen que estar bonitos esos árboles llenos de flores rosas... y dile a Ernesto que se agarre bien cuando trepe a su atalaya invencible ;)
Un abrazo.
Rosa

Todo pasa por una razon dijo...

Hermoso árbol.

Saludos,

Postes de madera

Todo pasa por una razon dijo...

es muy lindo ver un parque con nieves

Saludos,

Postes de madera

animalesreunidos dijo...

Hola Rosa! puede que la temporada de nieve ya no te permita verla..... para el próximo invierno!! puede ser un buen objetivo. Aquí en Allariz suele nevar un día o dos al año... poca cosa, aunque heladas hay muchas.
Hola todopasaporunarazón, gracias por tus comentarios, no se quien eres, tu nombre en la red está genial!!

luisfer dijo...

Me recuerda a las escenas de la película de Akira Kurosawa, "los sueños". En uno de ellos aparecen los espíritus de melocotoneros arrancados y convertidos en muñecos de porcelan.
-"Los duraznos se pueden comprar, pero ¿Dónde se puede comprar un huerto entero de duraznos en flor?"- increpa el niño de la película a los espíritus.
Y los espíritus de los árboles cortados, conmovidos por la tristeza del niño, que quería a los árboles, se muestran para él florecidos.

Esta imagen de Kurosawa me ha venido a la memoria porque esta primavera ha estado expuesta en Madrid una muestra de los dibujos que el cineasta hacia para rodar las escenas de sus películas.

Luigi

Nada te Turbe dijo...

25 años y aun no he podido ver la nieve, debe ser hermosa rozando cada uno de lso arboles que envidia.

Saludos,

Soldadoras mig

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